Toledo, sede de la historia de la tortura

La tortura, qué maravilloso instrumento ha perdido el poder para preservarse durante el último siglo (aunque algunos como Amnistía Internacional señalan que continúa su práctica y no muy lejos de tu casa).

Ese extraer información de un confidente a través de su sufrimiento, y no mediante el soborno o la amenaza que son los métodos más estilizados que se practican hoy en día son costumbres que se han ido perdiendo poco a poco, aún queda mucho por hacer para su abolición, pero ya no es lo mismo.

Las había públicas y privadas, más de las segundas que de las primeras casi como la educación a este paso, pero cuando alguien requería de un correctivo severo y que la población no se arremolinase… ¡zas, crucificado/empalado/o al “caloret” de la hoguera!

Fuente: _Ssss_

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Desde hace algún tiempo, Toledo recoge esa “gloriosa” vertiente de los órganos represivos, ya sea la guardia romana, la inquisición o los Mossos d’Esquadra, nadie se salvaba o salva de caer en la tentación. Aunque de los más recientes, el único que se expone es el famoso garrote vil, el visitante se puede hacer una idea de cómo funcionaba aquello del pinchar, quemar, estirar…

En el Espacio expositivo Alfonso XII ya puedes hacer un recorrido por todos los artilugios habidos y por haber, que harán las delicias de aquellos que tengan gusto por el mundo sádico de este noble arte.