Porsche y Mercedes se alían

A pesar de los que puede parecer el título, hoy no hablamos de estrategias propias de la Fórmula 1 o de venta de coches, sino que nos hemos centrado en los famosos e imponentes museos que estos dos gigantes del automovilismo poseen en Stuttgart.

La ciudad alemana de Stuttgart es una para obligatoria para los amantes del motor, pues en su interior se encuentran ubicados dos de los museos más importantes del mundo. El de Mercedes-Benz y el Porsche Museum, protagonistas también de nuestra noticia.

Con un precio de 8 euros por adulto en cada uno de los casos, los directivos han llegado a la conclusión de que, al visitar ambos museos, podrás beneficiarte del precio reducido. Una estrategia para incentivar las visitas, pues con el descuento del 25%, el coste final de cada una de ellas es de 6 euros por adulto.

Una oportunidad que no puedes desaprovechar si quieres descubrir las joyas de la corona de estas compañías de prestigio, además de descubrir los coches que se han intercambiado entre ellos para exponerlo en su interior.

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Descubriendo El Prado

A pesar de ser uno de los museos más conocidos de Madrid e, incluso, de España, muy pocas personas saben los secretos mejor guardados de este museo de fama mundial. Un museo que recibe millones de visitas y que es, sin duda, una visita obligada para los turistas y, por supuesto, para los locales.

El nombre del Museo del Prado no le viene de casualidad. A pesar de que en sus inicios llegó a ser conocido como el Museo Real de las pinturas o el Museo Nacional de Pintura o Escultura, la presión popular propicio el cambio de nombre. Así paso a llamarse, Museo del Prado, con motivo de que estaba colocado en el prado de los Jerónimos, pegado al Monasterio de los Jerónimos.

Como ya hemos dicho, es uno de los museos más conocidos, pero la realidad es que no es de los más visitados del mundo. Sigue siendo el más visitado de España, pero su afluencia no supera los 2.900.000 visitantes. Y el factor que más influye, sin duda, en este punto es el precio tan elevado de la entrada, 14 euros la entrada general. Sin embargo, durante las dos últimas horas del día, de lunes a domingo, su entrada es gratuita.

Es de creencia popular que El Prado ardió en el siglo XIX, según publicó Mariano de Cavia en El Liberal. Pero la realidad es bien distinta. Esta noticia fue falsa, un toque de atención al Estado, que había ido descuidando el estado del museo. Los trabajadores habían llegado a instalarse en su interior, donde vivían y realizaban hogueras. Tras este “aviso” , el gobierno comenzó las reformas y su cuidado.

Ha tenido distintos directores que fueron famosos pintores, como es el caso de Madrazo, Gisbert o Picasso. En caso de este último, a pesar de ostentar tal cargo, nunca llego a ejercerlo. Se conoce que el artista presumía de ser el director de tal importante museo, pero la realidad es que Manuel Azaña nombró a un director desaparecido. Sin embargo, tras está relacion, el pintor decidió que donde se vería por primera vez una de sus cuadros más importantes sería ese museo de Madrid. El Guernica.

Goya ocupa la mayor parte de su espacio. Con 152 obras el artista esta representado en El Prado en la mayor parte de sus paredes, con sus pinturas más importantes colgadas en ellas. Motivo por el que se cree que la figura de Goya que se encuentra fuera mirando hacia la fachada.

El verdadero tesoro está escondido, ya que la riqueza de El Prado reside en su interior. Los cálculos son claros, más de 1000 obras son admiradas por sus visitantes, pero en sus entrañas se encuentran guardadas hasta 8600. Obras entre las que destacan una extensa colección de cuadros de Velázquez y el Greco, entre otros. Una de las obras que hace poco se descubrió es la Otra Gioconda, que estuvo escondida hasta 2012.

Sin título

También ha sufrido varios ataques, como el caso más cercado de 2004, donde un hombre se acercó al museo con pintura y huevos para atacar la fachada y los cuadros, pero pudo ser detenido antes de que entrará con la huevera. Años atrás, se conoce el caso del ladrón que no llegó a robar nada, pues en su intento se precipitó desde el tejado, quedando herido.